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VENCER AL INSOMNIO ES POSIBLE Y TE EXPLICAMOS CÓMO

Pocas cosas nos resultan más frustrantes que no conciliar el sueño ¿verdad? Y es que nuestro ritmo de vida no nos deja descansar como nos gustaría. Hoy en Senegar Médica te contamos las claves para batallar contra el insomnio y ganar la batalla.

Un dormitorio no es un despacho. Y con esto nos referimos a que el dormitorio debe ser una zona de relajación y descanso, no un despacho. Realizar actividades como trabajar encima de la cama son contraproducentes por el hecho de que nuestro cerebro no asocia la cama a una actividad como el descanso sino como una zona de trabajo. Por ello es importante que dejemos a un lado todo lo que sea de aspecto laboral y pongamos en su lugar los objetos adecuados como velas o cojines. También debemos intentar que la iluminación sea suave y adecuada al espacio. Una luz muy intensa será inviable para volver a conciliar el sueño.

Evitar realizar ejercicio antes de dormir.  El deporte lejos de agotarnos, nos activa. Aunque es cierto que el deporte ayuda a normalizar los ciclos del sueño este tipo de actividades no deben hacerse justo antes de dormir, la mejor elección es por la mañana antes de comenzar el día o bien después de la jornada laboral, antes de cenar, en un momento en el que el cuerpo pueda recuperarse y esté preparado para descansar. Si realizamos actividad física justo antes de dormir el efecto que queramos conseguir será el contrario.

Ducha con agua templada, un aliado.  Después de un día estresante y duro ¿qué tal una cena ligera y una ducha con agua calentita? Esto nos pone en situación de relajación y ayuda sobremanera a conciliar el sueño.

Realiza actividades que te resulten aburridas.  Realizar actividades que te resulten realmente aburridas pueden ser de gran ayuda. Otra opción es utilizar bandas sonoras relajantes como el ronroneo gatuno o el sonido del mar. Otro truco para despejar nuestra mente es apuntar en un papel todas tus preocupaciones para que sean recordadas por la mañana, que es cuando realmente debes preocuparte por ellas y así, evitamos darle vueltas en la cama.

Evita elementos que puedan iluminar. Los teléfonos móviles fuera de tu alcance, las persianas bajadas, las luces de aparatos electrónicos como ordenadores y un largo etcétera. Esto solo crea un efecto en nuestra mente que no nos permite relajarnos. Lo mismo pasa con el ruido, si estamos en una habitación en la que hay elementos que hagan ruido, seguramente sea imposible conciliar el sueño.

Consumo de bebidas y elementos relajantes. Hay cierta clase de plantas medicinales que son idóneas para relajar el cuerpo y prepararlo para descansar. La valeriana, es uno de los elementos clave para conciliar el sueño. Aunque además de esta existen otras plantas como la pastaflora o la amapola de California, ambas también idóneas para disfrutarlas en un té antes de dormir.

Estiramientos y ejercicios de respiración. Los estiramientos y la respiración son de gran ayuda cuando nuestro cuerpo se ve incapaz de alcanzar el estado de calma idóneo para el descanso nocturno. Intentar estirar todo tu cuerpo (puños, brazos, piernas y espalda) y mantener durante unos segundos esa tensión en el cuerpo para, después de unos segundos, relajar todo el cuerpo de vez es un buen método. En el caso de la respiración existen pequeños ejercicios de respiración muy útiles para relajarse. Tomar aire y mantenerlo durante unos segundos y luego expirar lentamente.

Tener una rutina diaria para irse a dormir.  Ten claro que tu cuerpo es un reloj y que tiene efecto memoria, por ello es importante que alimentes tu cuerpo con unas buenas rutinas en base a un horario, una hidratación y una alimentación coherente. El insomnio se produce muchas veces por el hecho de no tener esta rutina bien acotada.

Evitar una sobredosis de comida o la ingesta de alcohol antes de dormir. Ante el ritmo d evida acelerado, debemos ser constantes y no caer en una mala alimentación o hábito. Lo recomendable es cenar al menos dos horas antes de dormir y que la alimentación sea ligera. En el caso de los malos hábitos, el alcohol es un depresivo y su consumo no solo no es recomendable en grandes cantidades antes de ir a dormir, sino que en sí nos recrea sensaciones y alteraciones que no nos permite descansar.

El peligro de las siestas. Según los expertos, la siesta no debe sobrepasar los 30 minutos ya que entonces estaríamos siendo contraproducentes a la hora de regular nuestro ciclo del sueño. Vamos, que pasado este tiempo la siesta se nos habría ido de las manos y conseguiríamos no solo no compensar horas de sueño perdido sino además empeorar la situación.